Wired se encuentra con Wiki
Es una propuesta arriesgada, atractiva e innovadora. Y viene de Wired, presentado como un experimento de periodismo colaborativo.
El artículo comienza con una desafiante pregunta: La colaboración entre usuarios, ¿será la regla o la excepción?
Merece la pena extendernos más. De momento, un primer vistazo.
La riqueza de los comentarios (II)
“El caso es que la mayoría de los buscadores del fenómeno blog están descartando los comentarios de los lectores y sólo indexan el contenido de los artículos, dejando fuera una gran parte de la conversación global”.
Al hilo de lo anterior, el Google me devuelve este post de Tecnorantes donde se hace mención a un artículo de Michael Parekh: “¿por qué los buscadores de blogs no buscan en los comentarios?”. Un desafío pendiente para aplicar el bisturí a esa “conversación global”.
Así nacía MySpace
“We started the company around the time that a lot of other social networking companies were starting up. But we saw that a lot of those companies had a very niche focus. We set out to create this next generation portal where we looked at the best social features around. We had classified, events, blogs, music. It definitely has its own voice - it’s a little bit edgy, it seems cool, it doesn’t seem overly produced,”
Chris DeWolfe habla para The Guardian
Blogosfera: “comunidad global”?
Respecto al post anterior, comentar que sobre la percepción compartida de comunidad que tendrían bloggers de todo el planeta se preguntan Norman Makoto Su, Yang Wang, Gloria Mark, Tosin Aiyelokun y Tadashi Nakano, en su artículo “A Bosom Buddy Afar Brings a Distant Land Near: Are Bloggers a Global Community?”. En la opinión de estos autores, a pesar de las diferencias económicas, sociales y políticas entre diferentes áreas culturales de todo el mundo, podría decirse que los bloggers ofrecen una significativa imagen común en torno a sus experiencias de identidad, reputación, activismo y conectividad social en intenet, por lo que según apuntan podría decirse que “representan una única cultura que penetra a través de fronteras regionales”.
Conversaciones e imaginario
“Pero pese a la importancia que la conversación tiene en la construcción del imaginario de los bloggers, un análisis de redes realizado por Herring (2004a) sobre los hiperenlaces presentes en 5.517 blogs llega a la conclusión de que la blogosfera está parcialmente interconectada y es sólo conversacional esporádicamente. Sin embargo, aunque la dinámica de los blogs sea menos conversacional que lo que se insinúa, es un fenómeno fundamental en la construcción de la dinámica de la blogosfera”.
Excelente artículo de Estalella: “La construcción de la blogosfera: yo soy mi blog (y sus conexiones)”, en La Blogosfera Hispana (.pdf)
Élites y netiquette
Quería compartir otra reflexión acerca de los textos que hemos leído, tomando como referencia Barrapunto y Menéame.
“No han sabido adaptarse a los tiempos”, comenta Galli respecto a SlashDot y Barrapunto. Y es que me parece una interpretación un tanto exagerada, es decir, la evolución Digg en su momento no necesariamente ha corregido un déficit o se ha limitado a adaptar oportunidades que insinuaban BP o SD, sino que simplemente han ofrecido otra alternativa. No obstante, el discurso de enfrentamiento entre ambos, Digg y SlashD, que en su momento surgía en el ámbito estadounidense, ofrece ejemplo de un tipo de conflicto muy interesante, llevado a extremos delirantes en blogs de uno y otro bando y en los propios espacios de comentarios de Digg o SD. De hecho, es a otro nivel lo que más recientemente hemos visto entre Barrapunto y Menéame, e incluso entre Menéame y alguno de sus propios clones.
De algún modo, veo ahí una reformulación del “alien among us” que comenta Flichy en el artículo propuesto, aunque en lo que respecta a la lucha Digg - SlashDot es especialmente interesante, ya que las hostilidades se desatan entre colectivos que presuntamente formarían parte de un cierto tipo de élite técnológica, e incluso damos por supuesto que comparten un importante volumen de usuarios.
Más chocante parece la rivalidad entre Barrapunto y Menéame, ya que el primero define más claramente su ámbito de interés en un escenario más restringido, directamente relacionado con el ámbito tecnológico, y en cambio Menéame se plantea más como cajón de sastre donde cabe todo tipo de temas. Me parecen dimensiones diferentes aunque relacionadas que insinúan contradictorias concepciones de la “netiquette” de que nos habla Flichy, también en el sentido de fragmentación de discursos al que se refiere Herring. Es al fin, la colisión entre la prédica de unos sobre como creen que es o debe ser, o intuyen que podría ser, un cierto tipo de colectivo en internet, frente a la visión de los otros.
Yahoo, Bono y las redes sociales
Usando el tirón mediático del líder de U2, Yahoo ha presentado lo que pretende ser una reforma del sitio One.org hacia una plataforma para la organización comunitaria online en torno a temas alterglobalizadores.
Más información: Yahoo revamps rock star Bono’s anti-poverty website
La comunidad valora
Me interesa muy especialmente del comentario anterior esa selección que desde Yahoo pretenden del contenido generado. Es decir, de algún modo quieren definir cuáles son realmente las buenas respuestas y cuáles no aportan información significativa y pueden considerarse prescindibles. El propio éxito del servicio, como demuestra el caso estadounidense, multiplica la complejidad de esa tarea de separar el grano de la paja. El objetivo es que sea la propia comunidad participante la que decida al respecto. Unos preguntan, otros responden, muchos preguntan y responden, y todos puntúan. La puntuación implica reputación, y es acumulable. Progresivamente, se dibuja una lista de expertos que destacan sobre los demás. Se establece además un comité de expertos que revise el conjunto y vigile intentos de publidad o spam.
Un internauta pregunta: la red responde
“Pregunta sobre lo que quieras y recibe respuestas”. Con ese lema se acaba de presentar en la portada de Yahoo.es el nuevo servicio de esta web, ya existente en otros portales de Yahoo y que ahora llega a la internet hispana en versión beta. Se trata de un novedoso sistema para compartir información del que Yahoo Iberia dice estar especialmente seguro de que será exitoso por estos lares, ya que considera que existe un alto grado de penetración de todo tipo de webs relacionados con el concepto de redes sociales.
El Yahoo Answers ha tenido éxito antes en Estados Unidos, proponiendo un foro abierto donde los usuarios introducen sus preguntas sobre temas diversos y a la vez comparten conocimiento con el resto de internautas.
Ya habíamos comentado antes este tipo de posibilidades hablando del propio Google Answers. Y es que los internautas quieren precisión en sus búsquedas y el concepto de web semántica vimos que abría prometedoras posibilidades. De hecho, uno de los objetivos de Yahoo con este proyecto es precisamente enriquecer la capacidad de su propia herramienta de búsqueda. En cierto modo, se trata de que el motor de búsqueda “aprenda” de las preguntas y respuestas de los propios usuarios. Con esa meta, Yahoo pretende que exista una selección del mejor conocimiento ahí compartido, y que este pase a formar parte de la base de datos y que el buscador pueda consultarla y ofrecer resultados salidos de este servicio.
“Los resultados de las búsquedas se pueden completar con contenido generado expresamente por la comunidad, porque hay muchas pregunas que no las resuelven solo las webs”, exponía para Cinco Días uno de los responsables de Yahoo. De hecho, incluso citaba las reseñas de libros de Amazon como información susceptible de “reutilizarse”.
Resolución de conflictos en la Wikipedia
Visitando la Wikipedia para ampliar detalles sobre una información, me he encontrado con la entrada que la enciclopedia libre le dedica a Kosovo, que en ese momento permanece bloqueada a la edición. Otro conflicto para la larga lista de enfrentamientos en la enciclopedia libre. El registro incluye dos avisos. El primero: “Esta página está protegida de la edición hasta que las disputas sean resueltas. Por favor, discutan los cambios en la página de debate o soliciten la desprotección (El estado de protección de la página no significa necesariamente el apoyo a la versión actual de la página)”
Por otra parte, un cuadro adicional recoge este aviso: “Este artículo puede no responder a un punto de vista neutral. Un Wikipediano lo ha nominado para ser revisada su neutralidad. La discusión puede encontrarse en la página de debate”
La situación me trae a la memoria las reflexiones de Anna DuVal Smith sobre los problemas de resolución de conflictos en las comunidades virtuales. Al hilo, más que por las circunstancias concretas de este u otros artículos conflictivos, me pregunto por el propio proceso de resolución de conflictos establecido por los gestores de la enciclopedia. El hecho de que la propia entrada en disputa, se bloquee a la edición en un momento dado, a partir del cual sigue siendo libremente accesible para lectores pero no puede ser modificada es significativo. Me pregunto si no sería más correcto que el artículo fuese momentaneamente apartado del acceso público en tanto no haya un consenso sobre su redacción, de forma que sólo los usuarios registrados puedan verlo y opinar sobre el problema. Por otra parte, eso restringiría posibles nuevas perspectivas sobre el concepto, en el sentido de que puede esperarse que quien busque ese artículo específico será probable que tenga una opinión previa sobre él y pueda aportar algo al debate.
La riqueza de los comentarios
Quería recuperar en esta intervención parte de la reflexión que ya había introducido con el análisis de Barrapunto cuando hablé de la “evolución Digg” y esa propuesta de edición no-jerárquica que elimina el filtro de editores.
En aquel momento destaqué el avance en la agilización de uso y simplificación de diseño, como valores de la aplicación propuesta por Digg, aunque subrayando que si pasábamos a considerar el alto valor añadido que Barrapunto o Slashdot acumulan en su espacio de “Comentarios”, Digg me resultaba claramente decepcionante. (Por cierto, el bloqueo de comentarios a visitantes no registrados a diferencia de la oportunidad para los “Pobrecitos Habladores” que ofrece Barrapunto)
En esta línea, me parece oportuno subrayar un dato importante cuando hablamos de la relación de estos proyectos con los media: al fin y al cabo, Digg o Menéame no producen contenido propio, sino que seleccionan contenido preexistente. Menéame expresamente, como subraya Galli, no considera prioritarios los comentarios. En beneficio de Barrapunto sobre Menéame está justamente esa riqueza de los comentarios, que en la web de Galli son más escasos y a menudo más accesorios, incluso prescindibles. Es decir, como lector habitual de ambas webs diría que a menudo “espero” que bajo un artículo de Barrapunto encontraré comentarios que aportarán, complementarán, en resumen: enriqueceran el texto inicial. Al contrario, la media de “calidad” de los comentarios de Menéame los hace más prescindibles. (Al hilo, creo que esto era más evidente en los primeros tiempos del Menéame, y me atrevería a aventurar que esa constatación tiene que ver en la opinión de Galli sobre su menor importancia: si las aportaciones desde el principio hubiesen sido más ricas, ¿no habría hecho un esfuerzo en su favor y sería otra su opinión?)
Vuelvo a la reflexión inicial: Barrapunto ofrece algo más que esa selección de contenidos preexistentes y está un paso por delante en la producción de conocimiento.
Rescato además una pregunta que ya esbocé en aquel momento y en la que entraré en una próxima intervención, en torno al alto volumen de actualización que la web llega a sufrir como obstáculo para esa organización no-jerárquica, cuestión que tiene que ver con la intución de Ricardo Galli sobre la necesidad de caminar en la especialización.
Yo, tú, el-ella, nosotros/as, vosotros/as, ellos/as… y la wikipedia
Frase gloriosa de Álvaro hoy en la oficina: “Yo soy yo y mis registros en la wikipedia”.
¿Qué dicen de cada uno de nosotros las referencias consultadas en la enciclopedia libre? Más interesante aún, ¿qué dicen de nosotros y de nuestros intereses e inquietudes las entradas que contribuímos a redactar o corregir?
“Capital Social”, real y virtual
El concepto de capital social podría ser de utilidad para nuestras divagaciones. Tanto en el sentido de potencial habilidad de un grupo para aprovechar determinados recursos en favor del desarrollo común, como muy especificamente, entendido en torno a a esas interrelaciones de grupos que favorecen el establecimiento de relaciones en favor de procesos de solidaridad, asociacionismo y conciencia cívica., en ese sentido, como factor de refuerzo de las redes sociales y sus actores.
Reflexionaba sobre eso leyendo a Sonia Liff, que investiga las formas de capital social, “real” y “virtual”, dentro de un área geográfica del Reino Unido donde identifica 65 “comunidades. Su análisis no sugiere correlaciones claras entre las medidas de esos matices del capital social, real y virtual.
Local Communities: Relationships between ‘real’ and ‘virtual’ social capital
Sonia Liff
Between our “digital life” and our “real life”
“The Seinfeld episode is analogous to the current non-struggle we’re having between our “digital life” and our “real life”. Our “digital life” is made up of blogs, email, subscription feeds, and aggregators. Our “real life” is, apparently, everything else.
Nicholas Carr, whose writing I enjoy because he can argue the spots off a leopard, recently described the phenomena of “self-commoditization”, or “producing marketable digital versions of ourselves”. He describes self-commoditization as people creating their own private reality shows, a form of narcissism, and little more than self-consumption. And he’s optimistic about the huge opportunity this brings to those who would make money from it because “there’s little constraint on the supply of digital selves”.”
En The Non-collision of Relationship and Independent George, en Bokardo.com, blog sobre diseño de “web social”.
Colectivos y TIC: reflexionando sobre la “participación”
Diversos autores se preguntan sobre el diferente nivel analítico que suscitarán próximas generaciones educadas desde siempre en un entorno donde las TIC sean herramienta común. En todo caso, la simple existencia de la herramienta no garantiza cambios reales. Pensar esto desde la perspectiva de “Educación para la Participación” es una forma de abordar el desafío.
Ejemplo de reflexiones de colectivos sociales en el II Encuentro de Educación para la Participación.
“¿Cómo incorporamos la creatividad, la innovación, la utilización de nuevas herramientas en nuestras formas organizativas, en nuestras prácticas, en el intercambio y la comunicación con otras organizaciones?
Organizar asambleas con eventos (conciertos, tapas, etc.).
Utilizar como herramientas las Nuevas Tecnologías (sin saturar, tenerlo como un medio más).
Cruzar los distintos proyectos, ya que detrás de ellos están las personas.
Trabajar proyectos en común con otros colectivos.
Trabajar con diferentes perfiles, no centrarse en un mismo tipo de grupo (de tod@s se aprende).
Realizar los programas a partir de las demandas y que sean flexibles, que se adapten a las necesidades concretas de cada lugar.
Creatividad en el tipo de relación, que es más abierta, tenemos otra actitud al relacionarnos.
Intentamos empalizar con la gente que curramos. La afectividad se convierte en un motor muy fuerte.
Este tipo de relación nos cuesta mucho con las instituciones, aunque también hay asociaciones que no nos gustan. Buscamos posibles soluciones en los espacios y encuentros y en ser transparentes y sincer@s.
Crear espacios abiertos donde l@s jóvenes toman decisiones.
No hay normas preestablecidas, todo va cambiando.
TagWorld
“TagWorld sees five fundamental components for building out this new social web infrastructure: people, photos, blogs, tags and storage”
Comunidades formándose a si mismas
“Despite all the hype about the opportunities that exist in the realm of online community, the latest news and files are still promulgating through self-made communities that exist outside of the framework of monetization”.
Visto en Wired: Music Communities Form Themselves
Género y máscara (4)
Pensando en la investigación de Danet se me ocurren además dos percepciones posibles sobre este tipo de análisis etnográficos. Por una parte, pienso en la diferencia que existe en ese juego de máscaras cuando los usuarios interrelacionan en espacios comunes, donde simultáneamente su discurso es accesible a la vez a un conjunto de interlocutores. Y por otro lado, medito sobre la diferencia que este intercambio tiene con el que se produce en lo que popularmente se conoce en un chat como “privados”. Volví a pensar en este problema leyendo a DuVal Smith y su asunción de que MicroMuse era un entorno “más decoroso” que el IRC. Como su propia investigación le mostraría, el MU también tenía sus esquinas menos decorosas, y por otro lado, a la experiencia anterior me remito, nos encontramos con que en un canal de IRC donde aparentemente en el debate común se aprecie un tono recatado, en los espacios privados algunos participantes emplean un tono completamente diferente.
Se me ocurre además otra línea diferente de pensamiento, que sale de la reflexión anterior sobre la llegada del vídeochat, pero se refiere a un tipo diferente de espacios virtuales, a los que Danet también hace mención al final de su capítulo, pero que años después han dejado de ser espacios anecdóticos para convertirse en exitosos “mundos virtuales”. Me refiero a entornos del tipo Second Life, donde los usuarios “actores” adoptan un avatar o encarnación gráfica de si mismos, que les permite desplazarse libremente por espacios tridimensionales. La idea de máscara cobra nuevas formas aquí, donde además el internauta puede camuflar su identidad ejecutando una serie de cambios sobre esa representación gráfica: cambiar color de pelo, oscurecer o aclarar piel, aumentar o disminuír estatura, vestirlo como si de un muñeco se tratase… Este tipo de entornos virtuales ofrecen posibilidades muy interesantes para su análisis.
Más sobre conflictos virtuales
“El jugador ha gastado tiempo, dinero y energía en reunir esas armas, que son intercambiables y comercializables entre los distintos jugadores, así que es una forma de propiedad virtual, muy semejante en términos a la propiedad intelectual”. Así lo explica Wang Zongyu, profesor de Derecho en la Universidad Popular de Pekín sobre el caso de su defendido, el joven Li Hongchem, a quien le habían robado una serie de armas virtuales y puntos acumulados en el entorno del juego online Red Moon. Hongchem decidió demandar al proveedor del juego, Artic Ice, que alegó en su defensa que “Li no registró su nombre adecuadamente al empezar a jugar hace dos años, que no tiene pruebas y que, aunque las tuviera, no hay leyes que puedan penar un zrobo virtual, al menos por el momento”.
De un conflicto virtual a un delito y un juicio real
A partir de lo anterior recordé haber escrito hace tiempo una noticia sobre el asesinato en “Leyenda de Mir”. Un usuario de este juego en línea había obetenido un arma especial, el “sable de dragón”, y amablemente se la prestó a otro internauta que, decidiendo sacar tajada del asunto se la vendió a un tercero sacándose mil eurillos. El propietario original se fue a una comisaría de policía a denunciar el caso, donde le atendieron desconcertados para despedirle después recordándole que ese presunto delito virtual era parte de un juego. Indignado, el chico identificó al “ladrón” y contacto con él en el mundo real para terminar asesinándolo. Un tribunal chino lo condenó a cadena perpetua.
En línea: otro concepto de diario
“Blogging” is a Web-based form of communication that is rapidly becoming mainstream. This paper, reports the results of an ethnographic study of blogging, focusing on blogs written by individuals or small groups, with limited audiences. It also discusses motivations for blogging, the quality of social interactivity that characterized the blogs and relationships to the blogger’s audience.
“Blogging as Social Activity, or, Would You Let 900 Million People Read Your Diary?”, artículo en Zdnet
De intuiciones y etiquetas a herramientas y líneas de investigación
“El término comunidad hace referencia a cosas diferentes, dependiendo de quién lo usa y en el contexto en que lo hace”. La reflexión proporcionada por Nelson, Ramsey y Verner ejemplifica la pluralidad del comodín y avala la necesidad de evitar recrearnos demasiado en la caracterización o no de la validez del concepto de comunidad virtual, toda vez que tenemos todo un cibermundo por explorar y un estimulante conjunto de herramientas con las que ponernos a esa tarea. Probablemente ser conscientes del “sentido dinámico” del que nos hablan Fernback y Thompson respecto de la palabra comunidad, sea una buena recomendación para afrontar este debate.
En apoyo de nuestro trabajo tendremos todo un conjunto de instrumentos, desde la idea de ciberlugar hasta el concepto de asentamiento virtual, de las condiciones de interactividad y variedad de comunicadores, a la necesidad de un nivel de afiliación y la existencia de un espacio-público-común virtual como escenario de las comunicaciones mediadas por computador. Todas esas variables comentadas se pondrán en juego en cada caso específico y desde la línea investigadora que escojamos, desde la pragmática de la CMO a la interacción en lína, a través de las dinámicas internas y estructuras, en función los tipos y esquemas de poder, en torno a la discusión sobre la naturaleza de los vínculos sociales y también cuando nuestro objetivo sea determinar el modo en que internet potencia o no la participación ciudadana en diversos niveles de representación.
Comunidad virtual: debate engañoso
A modo de experimento, me incluyo en la tercera opción posible acerca de ‘comunidad virtual’: “el concepto puede llevarnos a un falso problema”
no argumentaré el extremo de que el concepto no aporte nada, pero si que su aplicación a la investigación sobre internet como espacio social nos conduce a un debate que puede resultar estéril.
Así pues, argumentaré en primer lugar y en favor de esta posición que la puntualización “virtual” respecto a las comunidades a las que nos estamos refiriendo me parece reduccionista, porque nos restringe en exceso a ese ámbito estricto de las comunicaciones mediadas por computador, dejando fuera todo un conjunto complejo de factores relacionados que influyen desde el propio entorno real. Y paradojicamente, el propio conjunto “comunidad virtual” resulta deficitario para la definición exacta de ámbitos de estudio que por su amplitud y diversidad deberían requerir de un esfuerzo teórico más ambicioso.
Es decir, especular a favor o en contra de la definición de “comunidad virtual” para un determinado entorno de interés conduce a conclusiones engañosas, introduce el peligro de afrontar nuestros análisis con recetas teóricas que prejuzgan determinadas claves y dan por supuesto una serie de factores asociados.
Desprendernos de esa receta, obviando la discusión en torno a esa definición de comunidades virtuales, permite afrontar cada reflexión sin esos lastres, desde el desafío que en si mismo ofrece cada objeto de interés al que nos enfrentemos, y la definición que se construirá en función de sus características propias, en primer lugar, y de su relación con otros centros de atención próximos, por otro lado.
Internautas en tanto que consumidores
Ciao y Dooyoo son modelos parecidos de comunidad destinada a internautas en tanto que consumidores. Sirven de modelo de provisión de información, gratifican a sus usuarios en función de sus aportaciones, no solo en cantidad, sino también en calidad, ya que el resto de los visitantes puede puntuar las valoraciones realizadas de diversos objetos de consumo o servicios.
Redes Sociales temáticas
Música y libros son los recursos sobre los que Socialogue propone compartir referencias a los internautas. Cada usuario puede crear un catálogo personal, con descripción, recomendación o advertencias, y ponerlo a disposición de la red, que comenta y comparte opiniones acerca de ellos. Tiene capacidad de interrelacionar con los propios recursos de otros programas, caso de iTunes, en el caso de referencias musicales, o de Librarythinking, en cuanto a catálogo literario.
Entre Comunidad y Red social
En los próximos días se supone que habremos de profundizar en lo conflictivo del propio término que le dá nombre a esta materia: “Comunidad”. Mirando por encima las lecturas propuestas el debate aparece interesante. A priori, me pregunto si frente a esa llamada de atención sobre la oportunidad o no de usar con ligereza esa denominación de “Comunidad”, no dispondremos de alternativas lingüísticas susceptibles de adaptarse a nuestras necesidades teóricas. Red Social? (Social Network) Círculo de amigos? Qué precisiones podemos hacer respecto a cada uno de estos conceptos?
Galicia, Galiza, disputas en la Wikipedia
Al hilo de un artículo escrito recientemente reflexiono sobre el presunto “vandalismo” al que se refiere la versión en español de la Wikipedia. La entrada dedicada a Galicia está actualmente bloqueada, mientras los cambios se discuten en un lugar aparte. La discusión es encendida, y las páginsa dedicadas a “Historia de Galicia” y “Reino de Galicia” están también cerradas.
El procedimiento establecido frente a los habituales enfrentamientos al hilo de algunos registros parte del bloqueo a los usuarios de la posibilidad de modificar los artículos. Se establece entonces una página independiente donde pueden debatirse los cambios. “La protección no implica necesariamente el apoyo de la edición actual”, subraya la Wikipedia.
La discusión está ahora mismo en un punto muerto, y la verdad es que veo complicada su resolución, ya que algunos de los puntos de vista, especialmente beligerantes los de usuarios ajenos a Galicia, complican la búsqueda de un consenso. ¿Qué solucionaría este conflicto, echar mano de expertos independientes? Claro que aún en ese caso, ¿quién escoge a los expertos?
Comentarios y evolución Digg
“La evolución Digg”, un espacio en la red que en cierto modo creció de forma paralela al propio aumento de las voces críticas sobre Slashdot. El fundamento en que se diferencia Digg es su propuesta de control de edición no-jerárquico, es decir, se elimina ese filtro de editores, o en su caso metaeditores, para concederle al conjunto de usuarios la capacidad de decidir sobre las historias que se privilegian. Aún así, habría que considerar si las posibles ventajas se ven muchas veces limitadas por la propia práctica. Es decir, el volumen de actualización que llega a tener la web acaba reduciendo la capacidad de los usuarios para jerarquizar las informaciones. El propio éxito frena el desarrollo del modelo inicial?
En cuanto a agilización de uso y simplificación de diseño es una aplicación destacable, aunque atendiendo al alto valor añadido que por ejemplo Barrapunto o Slashdot acumulan en sus comentarios, me parece más decepcionante Digg, en calidad y cantidad, que por otro lado coincide con el anterior en su bloqueo de comentarios a visitantes no registrados, a diferencia de la oportunidad para los “Pobrecitos Habladores” que ofrece Barrapunto. La riqueza de las opiniones de los lectores activos es un valor muy destacable. En ese aspecto, podríamos citar por ejemplo a Kriptópolis, que en su columna izquierda de portada destaca los comentarios justo bajo las novedades. Barrapunto, aún estando en un lugar menos privilegiado para su lectura, acompaña la referencia de cada último comentario con la historia que lo ha generado.
¿Qué universo creamos? Proyecto Xinik
“Básicamente estamos hablando de crear un universo del calibre de Star Wars ó La Fundación pero formada a partir de las aportaciones de la comunidad, totalmente libre . Vendría a ser como el Linux de los universos. (Windows podría ser Star Wars y OS X La Fundación)”.
Xinik, Un buen ejemplo que parte de las posibilidades del wikimedia para construír colaborativamente todo un entorno común de conceptos que en este caso y de forma más evidente parten “de la nada”, que en el fondo es la imaginación de sus usuarios, construída a través de sus referentes reales. Así imaginan el mundo y los mundos posibles. Bonita experiencia de ciencia ficción colaborativa.
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