Comunidades Virtuales

Oportunidades para la colaboración

Con Peter Kollock volvemos a encontrarnos con un concepto del que también nos había hablado Judith S.Donath: el “ruído”. Esta autora nos había advertido respecto a lo que, siguiendo a Zahavi se definían como señales convencionales, la posibilidad de que éstas, al estar abiertas al engaño, convirtiéndose en costumbre pudiesen perder su significado. Su inestabilidad, el hecho de que una señal que fue significatgiva en un momento dado, pase a convertirse en simple “ruído”.

Kollock parte de una aseveración muy importante: “se afirma que la proporción entre señal y ruído es mala y que incluso está empeorando”. Su punto de partida al respecto es contundente, y usa términos como basura, imbéciles, hostilidad, egoísmo y tonterías. Evidentemente, partiendo de esa asunción sobre el estado de las cosas, el interés sobre los espacios de colaboración significativa es mucho mayor. Su reflexión es así especialmente interesante de leer después de la que hemos visto con Anna Duval Smith, ya que pasa de interesarse por el volumen de conlicto encontrado a fijarse en “la gran cantidad de cosas que se comparten y el grado de colaboración que se da en las comunidades online”.

Resulta muy prometedora esa idea que parte del concepto de “regalo”. Recuerdo haber comentado en una intervención anterior, el caso de un programador autor de una exitosa aplicación de software libre que subraya un lema: “da igual que a ti te dan”. Es muy interesante esa línea reflexiva desde la “economía del regalo”, aplicada a una concepción de este tipo. Es decir, Kollock inicialmente nos insinúa una ausencia de reciprocidad en ese tipo de circunstancias: cesión de consejos de tipo gratuíto, información de utilidad que será usada por desconocidos… No obstante, el programador que ofrece su aplicación freeware es consciente del beneficio en ese estado de “intercambio generalizado”. Otra anécdota puede ser ejemplificante: No hace mucho he elaborado una información para el medio donde trabajo acerca del caso Afinsa, haciendo mención a como las irregularidades y problemas de esta empresa eran conocidas en determinados foros de internet, donde la red conserva amplias reflexiones y documentación acerca de los peligros de este tipo de inversión, mucho antes de que la justicia actuara y de que el tema saltase a primer plano de la actualidad. Y todo había surgido de un participante del foro que había preguntado a los demás por su opinión acerca de la posibilidad de invertir en Afinsa unos ahorros de los que disponía.

Mayo 18, 2006 Publicado por comunidadesvirtuales | Autores, Donath, Judy, Duval Smith, Anna, Kollock, P. | | No hay comentarios

Resolución de conflictos y comunidades virtuales (2)

En todo caso, me hubiese gustado que la reflexión de Duval Smith incluyese una explicación más detallada sobre su propio proceso de implicación en el MU, desde su acceso como participante observadora. Ella misma nos comenta de su prevención inicial respecto a la revelación de su identidad, y afirma “la identidad se convirtió en mi objetivo” una vez que decide usar esa comunidad como tema de investigación. Habría sido una perspectiva muy interesante para analizar desde algunos de los puntos de vista que nos sugiere Donath.

Duval Smith, A. (2003) ?Los problemas de resolución de conflictos en las comunidades virtuales.? En  Smith, M.A. y Kollock, P. (1999)  Comunidades en el ciberespacio Barcelona: Editoral UOC, 2003.

Mayo 17, 2006 Publicado por comunidadesvirtuales | Autores, Duval Smith, Anna, Kollock, P., Smith, M.A. | | No hay comentarios

Resolución de conflictos y comunidades virtuales

De la lectura de Anna Duval Smith extraemos de hecho una dimensión especialmente estimulante que podríamos haber considerado también respecto a las reflexiones de Danet y Donath: hablo de la diversidad, en varias formas, que podemos encontrar en un MU, IRC, Slash, entorno 3D o cualquier otro a considerar. Las cuestiones de género e identidad también podrían analizarse desde este punto de vista. Intereses, necesidades, expectativas muy diferentes. Me interesa especialmente esa apreciación de Duval Smith: “los límites abiertos y la diversidad social considerable, ambos en grados que no suelen encontrarse en la vida real”. La autora nos cuenta como son además esos factores los que explican y condicionan la mayoría, sino todas, de sus disputas internas. Lo atrayente de su perspectiva es el desafío que nos plantea a continuación: cómo tener en cuenta esa diversidad y buscar la forma de integrarla.

Despertó mi atención la referencia a Simmel y su argumentación en favor de sistemas sociales que necesariamente no podrán ser completamente pacíficos ya que eso supondría una incapacidad para generar el cambio. Es un excelente argumento para subrayar la importancia del conflicto en su vertiente estructuradora y de refuerzo de vínculos en el grupo. De algún modo, hablamos del valor “motor” de esa diversidad que, si bien genera roces, promete incorporar en su propia riqueza de matices alguno de los que en un momento dado puedan erigirse en clave para demandas excepcionales del contexto. Así, Duval Smith, aún argumentando que esa diversidad será causa de problemas y oportunidades similares a las organizaciones reales, concluye que los detalles específicos del mundo virtual aumentan la complejidad a la hora de resolver conflictos. En esa línea, muchos detalles de sus ejemplos me parece especialmente significativos, por ejemplo, respecto al caso del “motín de escorpio”, la forma en que el conflicto hace retomar la implicación, la alta estima de los jugadores por la privacidad, los medios sociales y técnicos que se ponen en juego para la protección y autoafirmación… Las ejemplificaciones sobre los distintos niveles estratégicos a la hora de afrontar la resolución de disputas nos proporcionan también un marco sobre el que considerar problemas concretos en torno a los casos de género o identidad que habíamos visto con las autoras anteriores.

Mayo 17, 2006 Publicado por comunidadesvirtuales | Autores, Danet, Brenda, Donath, Judy, Duval Smith, Anna | | No hay comentarios

Género y máscara (4)

Pensando en la investigación de Danet se me ocurren además dos percepciones posibles sobre este tipo de análisis etnográficos. Por una parte, pienso en la diferencia que existe en ese juego de máscaras cuando los usuarios interrelacionan en espacios comunes, donde simultáneamente su discurso es accesible a la vez a un conjunto de interlocutores. Y por otro lado, medito sobre la diferencia que este intercambio tiene con el que se produce en lo que popularmente se conoce en un chat como “privados”. Volví a pensar en este problema leyendo a DuVal Smith y su asunción de que MicroMuse era un entorno “más decoroso” que el IRC. Como su propia investigación le mostraría, el MU también tenía sus esquinas menos decorosas, y por otro lado, a la experiencia anterior me remito, nos encontramos con que en un canal de IRC donde aparentemente en el debate común se aprecie un tono recatado, en los espacios privados algunos participantes emplean un tono completamente diferente.

Se me ocurre además otra línea diferente de pensamiento, que sale de la reflexión anterior sobre la llegada del vídeochat, pero se refiere a un tipo diferente de espacios virtuales, a los que Danet también hace mención al final de su capítulo, pero que años después han dejado de ser espacios anecdóticos para convertirse en exitosos “mundos virtuales”. Me refiero a entornos del tipo Second Life, donde los usuarios “actores” adoptan un avatar o encarnación gráfica de si mismos, que les permite desplazarse libremente por espacios tridimensionales. La idea de máscara cobra nuevas formas aquí, donde además el internauta puede camuflar su identidad ejecutando una serie de cambios sobre esa representación gráfica: cambiar color de pelo, oscurecer o aclarar piel, aumentar o disminuír estatura, vestirlo como si de un muñeco se tratase… Este tipo de entornos virtuales ofrecen posibilidades muy interesantes para su análisis.

Mayo 15, 2006 Publicado por comunidadesvirtuales | -Comunidades, -Mundos Virtuales, Autores, Danet, Brenda, Duval Smith, Anna | | No hay comentarios

Género y máscara (2)

Por otro lado, hay un aspecto interesante en determinados espacios virtuales que asocian el chat a un conjunto más amplio de posibilidades. Así, el usuario personaliza su identidad para todo un portal web, y eso le dará acceso a todo un conjunto de opciones, desde participación en foros, comentario de noticias de actualidad, servicios de mensajería instantánea, correo electrónico, etc…

En una serie de vistas a diversas salas de chat para inspirarme en esta reflexión, entré en una serie de espacios diferenciados según tramos de edad, y me sorprendió encontrar que algunos de los usuarios, en un número apreciable aparecían registrados simultáneamente en salas de tramos de edad diferente. Se me ocurrió entonces probar otras variantes, y del mismo modo, vi por ejemplo que se repetían identidades en salas de ámbitos geográficos distintos, así como por ejemplo en las salas de temática sexual, usuarios estaban a la vez activos en salas destinadas a homosexuales y a heterosexuales. La vida múltiple, la mascarada, vemos que tiene entonces otras dimensiones de estudio muy sugerentes.

Otra pequeña prueba. Me registro en un chat con un nombre femenino. Hay casi un centenar de usuarios activos en esa sala, calificada como de debate general. Repaso la lista de usuarios. Por los nombres diría que hay un equilibrio aproximado entre hombres y mujeres. En cinco minutos recibo ocho propuestas de conversación privada, todas ellas de hombres, alguna con connotación sexual.

Salgo y me registro nuevamente, ahora con una identidad masculina. Espero cinco minutos: ningunha propuesta de conversación. Me acordaba de este pequeño experimento mientras leía a Anna DuVal Smith quejándose del acoso a su “identidad femenina” en el IRC.

Mayo 15, 2006 Publicado por comunidadesvirtuales | -Herramientas, Autores, Danet, Brenda, Duval Smith, Anna | | No hay comentarios